viernes, 9 de diciembre de 2016

Por fin lo conseguí

Después de la entrada anterior, que fue a mediados de Agosto del año 2015, me hice mi primera transferencia.
En septiembre, esperanzada de que me iba a quedar embarazada a la primera (ya que hay más posibilidades), disfruté del mes. Entrando y saliendo, yendo a trabajar y disfrutando de las vacaciones que me tocaban. Mi hermana se había quedado a la primera, así que pensé que yo también correría esa suerte. Pero no fue así. 
En esa primera no me quedé embarazada, ni en la siguiente. Cuando en la segunda tampoco me quedé, pensé que yo era la culpable. No sé por qué pero empezamos a tener problemas de pareja, y mi marido me decía que no pasaba nada, que podríamos adoptar. Pero yo me quise dar un par de meses de descanso emocional y no pensar en el tema.
Creo que ese tiempo me sirvió muchísimo a sobrellevar la tercera fiv. Me hice la transferencia el 28 de diciembre y cuando salí, hice todo aquello que nunca había hecho. Salí y me divertí.
Encajé esa fiv como un periodo que tenia que pasar, para poder adoptar.
Yo lo iba a intentar e iba a poner de mi parte, pero si mi cuerpo no reaccionaba no me iba a martirizar.


El 7 de Enero me hice la beta, pero no fui muy esperanzada ya que desde el día 5 estaba manchando.
Finalmente me dio una beta de 250 y la verdad, es que no me lo esperaba. Cuando me lo comunicaron por whasapp estaba en mi casa con mi marido, y me hice un predictor.
Efectivamente, ahí salieron las dos rayitas que tanto había deseado durante muchísimo tiempo. Me hice la foto más bonita del mundo: Mi marido, mi perra, mi foto con los dos óvulos que me implantaron y yo. Mi marido y yo teníamos muy mala cara, porque cuando nos enteramos, íbamos a echarnos la siesta, así que la foto en si misma, es un poema.


Y aquí estoy, casi un año después, retomando el blog para poder escribir desde mi experiencia como madre de dos mellizos y como terapeuta que trabaja con dos prematuros de 34 semanas.
Solo me gustaría transmitiros una idea: al final se consigue. Aunque creáis que no, porque os habéis hecho 4 o 5 ias/fiv, la manera de conseguirlo da igual, porque si no funcionan otros métodos como la ovodonación, está la adopción. Seréis igual de madres que todas las demás. Y eso es un estado muy diferente a lo vivido.